Sinestesia

Poesía

Eres profunda como la oscuridad que tiende emboscadas a mi estrella más insurgente.

Te enamoro pero nunca acabas de entregarte,
y te emociona retrasar la fecha de mi muerte
sabiendo que rechace a otras por perderme pensando en ti.

Estás adicta a verme adicto a la hipnosis de tus ojos,
y aunque hemos sido dos en uno, jamás he sentido que te he tenido.

Sabes de sobras que si yo supiera de sobras que huirías conmigo, sería capaz de desvalijar una mansión para escaparme contigo,
y acabar en una playa burlándonos de las mañanas muertas que vivíamos antes de conocer juntos la eternidad.

No me importa lo que trame tu misteriosa mente,
hoy solo quiero abrazarte y dormirme exhausto en tus pechos.

Siempre te quedas en la orilla de mi mar porque ahí te ves más atractiva,
yo me alejaba del faro porque pensaba que sin luz escribía mejor.

Palabras borrosas que no entiendo ni yo,
malditos los cantos de sirena que quieren simular la dulzura de tu voz.

Por: Ernesto Gonzales