Nosotros

Poesía

Sollozo en mis adentros mientras escucho música ajena a ti

Cada melodía y ritmo sabe a nosotros

Pesa mi pecho, pesa mi alma, mi espalda baja te extraña

Solo semen y sangre pensaste

Fuimos demonios con ángeles ciegos en la cama

Sufre y el sol no se levanta

La luna me llama, acústica y eléctrica en ausencia

Fría y amarga, besos de maple, sirope de maíz

Dulce pretendías, dulce no sentías

Larga cabellera, cicatrices de heridas viejas

Atenas y Roma ambas en tus piernas

Ambas en tus hombros.

Cerca, demasiado cerca te tengo

Me cerco. Cerco mis pensamientos por ti

Silvestre rey, de atractivos pigmentos faciales

Me condenaste con hechizos macabros

Juegos inéditos de medianoche

Árbol desnudo dejaste en casa

En nuestra casa

En mi casa.

Monsvar

Nosotros

Poesía

Sollozo en mis adentros mientras escucho música ajena a ti

Cada melodía y ritmo sabe a nosotros

Pesa mi pecho, pesa mi alma, mi espalda baja te extraña

Solo semen y sangre pensaste

Fuimos demonios con ángeles ciegos en la cama

Sufre y el sol no se levanta

La luna me llama, acústica y eléctrica en ausencia

Fría y amarga, besos de maple, sirope de maíz

Dulce pretendías, dulce no sentías

Larga cabellera, cicatrices de heridas viejas

Atenas y Roma ambas en tus piernas

Ambas en tus hombros.

Cerca, demasiado cerca te tengo

Me cerco. Cerco mis pensamientos por ti

Silvestre rey, de atractivos pigmentos faciales

Me condenaste con hechizos macabros

Juegos inéditos de medianoche

Árbol desnudo dejaste en casa

En nuestra casa.

QUIERO

Poesía

Quiero escribirte una vez más, pensar en final. Léelo lento, suave, comprensivo, y llévate mí pesar agudo del amanecer sin ti. Yo hui. Tú debes mi canción.

Quiero saber tu dolor nulo, pensar que sí. Deséalo áspero, fuerte, sincero, y vuelve a mí como yo a ti. Mi mudo corazón regresó. No detuviste mi partida.

Quiero que sea temprano, no lidiar con mi soledad. Llóralo sencillo, vacío, desnudo, y háblame en silencio vacacional. ¿Huiste? Había sido yo.

Quiero dedicarte un verso, único e individual. Descúbrelo intacto, guardado, seco, y redímeme en brazos delgados. Te dejé huir.

Monsvar

DESEO ACIAGO

Poesía

Es un deseo aciago por recorrer tu piel,
dándole vida a tus poros con cada beso.

Doloroso tormento, que me distancia de la realidad
y me recuerda que vives en otra galaxia… otra dimensión.

Entonces, es hora de surcar el universo…

Ricardo Larín

Algún día

Poesía

Quisiera besarte y acabar con toda tu tristeza, pero no puedo.

Quisiera hacerte reír y que nunca vuelvas a llorar con un dolor punzante, pero no puedo.

Quisiera hacerte el amor y borrar para siempre de tu mente todos los malos recuerdos, pero no puedo.

Quisiera correr contigo por la playa y que la vida no vuelva a darte más problema y dolores de cabeza, pero no puedo.

Pero si pudiera…

¿Cómo ibas valorar entonces todos los buenos momentos que si puedo darte?

Desgraciadamente para apreciar el olor de las flores antes hemos de habernos revolcado por montañas de tristeza.

Hoy te has dormido con la mente en un vertedero pero mañana intentare despertarte con un ramo expropiado del mejor jardín.

Sinestesia

Poesía

Eres profunda como la oscuridad que tiende emboscadas a mi estrella más insurgente.

Te enamoro pero nunca acabas de entregarte,
y te emociona retrasar la fecha de mi muerte
sabiendo que rechace a otras por perderme pensando en ti.

Estás adicta a verme adicto a la hipnosis de tus ojos,
y aunque hemos sido dos en uno, jamás he sentido que te he tenido.

Sabes de sobras que si yo supiera de sobras que huirías conmigo, sería capaz de desvalijar una mansión para escaparme contigo,
y acabar en una playa burlándonos de las mañanas muertas que vivíamos antes de conocer juntos la eternidad.

No me importa lo que trame tu misteriosa mente,
hoy solo quiero abrazarte y dormirme exhausto en tus pechos.

Siempre te quedas en la orilla de mi mar porque ahí te ves más atractiva,
yo me alejaba del faro porque pensaba que sin luz escribía mejor.

Palabras borrosas que no entiendo ni yo,
malditos los cantos de sirena que quieren simular la dulzura de tu voz.

Por: Ernesto Gonzales

Mujer etérea-mujer pedestre

Poesía

Por: Oliverio Girondo

Espantapájaros 1.

“No sé; me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija.

Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida.

Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso si! -y en esto soy irreductible- no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar.

Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme! 

Está fue -y no otra- la razón de que me enamorase, tan locamente, de María Luisa. ¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos? ¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo y sus miradas de pronóstico reservado? ¡María Luisa era una verdadera pluma!

Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba del comedor a la despensa. Volando me preparaba el baño, la camisa. Volando realizaba sus compras, sus quehaceres…

¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando, de algún paseo por los alrededores! Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado. “¡María Luisa! ¡María Luisa!… y a los pocos segundos, ya me abrazaba con sus piernas de pluma, para llevarme, volando, a cualquier parte.

Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia que nos aproximaba al paraíso; durante horas enteras nos anidábamos en una nube, como dos ángeles, y de repente, en tirabuzón, en hoja muerta, el aterrizaje forzoso de un espasmo.

 ¡Que delicia la de tener una mujer tan ligera…, aunque nos haga ver, de vez en cuando las estrellas! ¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes… la de pasarse las noches de un solo vuelo!

Después de conocer a una mujer etérea, ¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre? ¿Verdad que no hay una diferencia sustancial entre vivir con una vaca o con una mujer que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?

Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre, y por más empeño que ponga en concebirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más que volando.”

Versos de cuarto grado

Poesía

Por: Andrés Isassi

Vine aquí a escribirte un poema,

Aunque escriba el poema más malo del mundo,

Aunque nunca lo leas,

Este poema es para ti,

Porque te enamoraste de un poeta, que no soy yo,

Uno que escribe versos estrafalarios,

Con palabras que no entiendo,

Un poeta de intelectuales, de premios, y de gente de letras,

No como yo, un poeta que no es poeta,

O que es poeta solo por ti,

Que te escribe  versos de cuarto grado en la clase de lenguaje

Con palabras que no dicen nada, pero sienten todo

Un poeta de tu risa, de tu mirada, y  de nuestros momentos,

Así que este poema es para ti,

Aunque no rime,

Aunque nunca te enamore,

Vine aquí y soy poeta, solo por ti.

 

 

 

Vida, sinónimo de ti

Poesía

¿Puedes hacerme un favor?
¿Pensarías por mí en una rosa blanca?

Imagina el cielo estando en el punto exacto en el cual amanece.
Piensa en un hombre con alma de niño, encontrando el lugar al cual pertenece.

Siente sin tocar las gotas de rocío en una madrugada.
Escucha una orquesta sin estar en el lugar del evento, ni en la hora indicada.

Mira la torre Eiffel, sin nunca haber tomado un vuelo a Francia.
Habla sin abrir la boca. Exprésate con la mirada.

Siente el viento mientras corres y no mueves las piernas.
Recuerda lo que sentiste junto a primer amor, guarda la esencia.

Recorre la India, hazlo mientras vuelas.
Disfruta de los placeres del mundo, sin salir de casa y ahórrate las abstinencias.

Abre los ojos, dame el privilegio de verte a ellos.
Te preguntarás el por qué de todo esto.

Y es que eso es lo que significas para mí, solo así entenderás cuánto te quiero.
Ya que cada detalle de la vida me sabe a ti.

Ella…

Poesía
Por: Gerardo Rosa
Y ahí estabas tú como las nubes, como el sol tan cerca de mí como nunca.
Y podía verte sin que estuvieras y podría sentirte sin que me acariciaras.
Tan sublime tu belleza, tan bella manera de ser.
Y cerré los ojos para ocultarme de la verdad.
Para vivir dentro de mis pensamientos y así poder tenerte con libertad.
Y llegaste, como un todo me invadiste, solo te valiste de tus ojos tan brillantes.
Como las estrellas, tan inmensos como el mar.
Y me ahogue en ellos, y ahogarme en ti era un placer.
Y puedo ahogarme mil veces si al final tu mirada prevalece entre la muerte y el olvido.